domingo, 28 de febrero de 2010

La crisis, el maniqueísmo y la especulación (III)

Para combatir la crisis financiera del 2008 y el 2009 y con la finalidad de evitar lo que se ha dado en denominar con el simpático nombre de "corridas bancarias" (sucesivas quiebras bancarias enlazadas como la caída de fichas de dominó, al modo ocurrido durante el "crack del 29") los Gobiernos perpetraron costosísimos planes de rescate financiero o "bail-outs" a cargo de fondos públicos.


Asimismo, al calor del aquelarre keynesiano y con la intención de estimular la demanda agregada, los gobernantes más torpes han disparado un ya de por sí desbocado déficit público alegando combatir el paro con medidas tan cosméticas y contraproducentes como el tristemente célebre Plan E español. De resultas de estas y otras medidas, el mercado de deuda pública se ha visto saturado por abrumadoras emisiones de bonos de deuda soberana. Los países que se reúnen en numerosos foros multilaterales buscando una solución conjunta a la crisis luego se ven obligados a competir en busca de una financiación imprescindible para seguir ejecutando planes que en la mayoría de los casos, si no agravan la recesión, sí dificultan la salida de ella.

Es aquí cuando el mercado, pese a las numerosas mordazas y grilletes impuestas desde el poder político, lleva a cabo una evaluación del producto "deuda pública" creando una serie de mecanismos e índices más o menos complejos. Uno de los índices más reveladores es el EMBI (EMERGING MARKETS BONDS INDEX) o "riesgo-país", que indica el riesgo de que un país entre en impago (default).

El funcionamiento es más sencillo de lo que puede parecer a primera vista: los Estados emiten deuda en forma de bonos, obligaciones de pago del nominal al final del periodo de vigencia del bono. Además, el comprador del bono recibe anualmente un rendimiento por parte del Estado. En España, estos bonos se llaman LETRAS DEL TESORO.

El EMBI (índice creado por JP Morgan en los noventa) hace un seguimiento de la evolución de los rendimientos de nuestras LETRAS DEL TESORO por las que los compradores reciben una tasa de interés anual. Si los compradores están muy interesados en nuestras Letras del Tesoro, significará que confían en que España podrá hacer frente a sus pagos a medio y largo plazo. De ser así, nuestras Letras del Tesoro no necesitarán ofrecer a los compradores un gran interés anual, porque la "marca España" será por sí suficientemente atractiva para vender el producto “deuda española”.


Pero si la confianza en que España afronte sus pagos se resquebraja, el Tesoro deberá ofrecer mayor interés anual a los compradores, para que prefieran comprar bonos españoles a los de otros países que se consideran más fiables. Así pues, a mayor sobretasa del interés anual, menor confianza de los mercados en el emisor del bono.


Esto carece de complejidad si tenemos en cuenta que toda inversión tiene dos elementos esenciales: retorno y riesgo. Si al comprar el producto A asumimos un mayor riesgo que adquiriendo el producto sustitutivo B, es porque esperamos mayor tasa de retorno al comprar A en vez de B.


Ahora bien, puede que el comprador de bonos del país X además quiera asegurarse el retorno del nominal incluso aunque el emisor del bono haya quebrado. Para ello, tiene la opción de contratar un seguro sobre el posible impago, pagando una prima anual que le permitirá, en caso de quiebra del emisor de la deuda, recuperar el nominal invertido en el bono. Estos seguros de impago reciben el nombre de CREDIT DEFAULT SWAPS (CDS) y como es lógico, son más caros cuanto mayor sea el riesgo de impago del producto que aseguran. A más posibilidades de quiebra del emisor de deuda, más cara es la prima por asegurar el nominal de esa deuda.

El funcionamiento de los CDS ha sido muy bien explicado por Eetión en esta didáctica entrada que recomiendo encarecidamente.


Así pues, la evolución de la prima (spread) cobrada por un CDS sobre el bono de un país nos da una idea de la opinión del mercado sobre los riesgos inherentes a dicho país. Es una señal aproximada por lo restringido del mercado de los CDS (pocos emisores y un mercado muy complejo y profesionalizado al que no suelen acceder más que inversores profesionales), pero como indicador de tendencias generalistas, cumple una importante labor informativa en el mercado de Deuda Pública.


Hay que tener en cuenta que el EMBI es un índice comparativo, así que necesita tener una referencia, esto es, un valor que se considere de riesgo cero y con el que comparar el resto de bonos. En nuestro entorno, ese valor es el bund alemán (unidad de deuda pública alemana) porque los inversores consideran que Alemania es el país con menos riesgo de impago (default). Este gráfico nos muestra la evolución temporal del spread de los CDS de diversos países.




Como podemos ver, Alemania tiene una valoración de riesgo por debajo de EE. UU. y Francia. En el gráfico se ve el auge correspondiente al estallido de la crisis financiera tras la quiebra de Lehman en otoño del 2008, el semestre de alto riesgo y la paulatina pero pronunciada bajada a partir de la primavera del 2009, así como el repunte desigual del último trimestre del año pasado e inicios del 2010.


Ahora bien, como en todo mercado que se precie, hay gente que no está para hacer amigos sino para ganar dinero (¡qué horror!). Los CDS son comerciables (de nuevo remito a la entrada de Eetión) lo que significa que algunos de sus compradores los usarán con fines especulativos.



Eso de ganar dinero usando mecanismos del mercado nunca ha sentado muy bien al socialismo (que prefiere ganar dinero usando mecanismos del Estado). Su cancerosa visión de la historia como eterna lucha de clases renuncia a la comprensión de aquello que pretende organizar y etiqueta a quien triunfa vendiendo a mayor precio del que compró como “especulador”.


La inmensa mayoría de los movimientos especulativos criticables no son por un exceso del mercado, sino precisamente por haber “menos mercado del deseable”, esto es, la acumulación de poder e información en pocas manos (generalmente manos gubernamentales o de lobbies bien relacionados con los Gobiernos). En mercados más flexibles (que no más anárquicos, aunque para el socialismo desregulación siempre es sinónimo de ley de la selva y desorden) la acumulación de poder e información por parte de sectores privilegiados sería mucho más difícil y las posibilidades de un colectivo de hacer vascular el mercado según sus intereses serían muchísimo menores.


Pero la crítica simplista del Gobierno de España contra los especuladores, además de la lógica intención de escurrir el bulto y echarle la culpa a otros (y a la supuesta maldad intrínseca del capitalismo), demuestra de nuevo la profunda ignorancia de la acción humana económica.


¿Quiénes son los especuladores? Sencillamente, personas físicas o jurídicas que tratan de maximizar su beneficio. La visión socialista de la economía como juego de suma cero conlleva la condena de las ganancias, pues siempre ve como necesaria la pérdida ruinosa de uno para que otro gane. El especulador actúa dentro del mercado comprando y vendiendo, pero su labor lejos de resultar semejante a la de un ave de rapiña es más similar a la de un bibliotecario que rastrea información y al actuar intentando maximizar su beneficio, también emite una valiosa información al mercado.



Sin embargo, la visión negativa de la especulación ha llegado hasta el diccionario, como vemos en la cuarta acepción del verbo especular recogido en el DRAE:

especular2.

(Del lat. speculāri).



4. intr. Efectuar operaciones comerciales o financieras, con la esperanza de obtener beneficios basados en las variaciones de los precios o de los cambios. U. m. en sent. peyor.


Vemos que se señala el uso frecuente en sentido peyorativo. El diccionario de la RAE es una foto fija del uso de los vocablos, por tanto fue primero la calle quien decidió otorgar la connotación negativa al verbo especular y a quien ejerce esa actividad. La mentalidad socialista nos rodea.


Si bien el hecho de efectuar operaciones con la esperanza de obtener beneficios debidos a las variaciones de precios y cambios, está muy lejos de ser una actividad ilegal o siquiera reprochable. Prácticamente todos hemos sido especuladores en algún momento. ¿Cuándo es realmente reprochable la especulación? Desde mi humilde punto de vista, cuando el especulador tiene la capacidad de modificar las circunstancias principales del mercado a su antojo sin que se deriven por ello responsabilidades que puedan afectarle, como por ejemplo han hecho los Estados mediante las devaluaciones, los “corralitos financieros”, la emisión alocada de deuda pública, la emisión masiva de moneda o la manipulación por los Bancos Centrales de los tipos de interés.



Un ejemplo claro de especulación indiscriminada lo tenemos en la fraudulenta financiación de los ayuntamientos españoles con su política de recalificaciones del suelo (uno de los mercados más intervenidos y curiosamente, más ineficientes y encarecidos). Pese al chorro de millones de euros que eso supone, casi todos los ayuntamientos arrastran una deuda colosal. ¿A esos especuladores se refieren los políticos de todos los partidos cuando alegan que el mercado debe de ser regulado asfixiantemente por los mismos poderes públicos que han hecho que más del 50% del precio inflado de la vivienda corresponda al suelo?


Contraponen el libre mercado a “lo social” (concepto nebuloso donde introducen lo que les interesa y que suele significar el subsidio eviterno de unos por otros que son obligados coercitivamente). Y lo peor es que incluso muchos que se dicen liberales asumen esa dialéctica de confrontación entre “lo social” y el mercado. No caigamos en la trampa: el gran invento social de la Humanidad, es el mercado.



“El mercado es una institución social; es la institución social por excelencia. Los fenómenos de mercado son fenómenos sociales. Son el resultado de la contribución activa de cada individuo, si bien son diferentes de cada una de tales contribuciones”.



Ludwig von Mises – “La acción humana”, 8ª edición, Unión Editorial, página 381.

martes, 23 de febrero de 2010

La crisis, el maniqueísmo y la especulación (II)

Como ya vimos, el Gobierno español supone el principal problema para la colocación de la deuda pública de nuestro país porque ni siquiera sabe hacer lo más fácil: ser coherente con sus propias declaraciones (¿cómo pedirles coherencia entre lo que dicen y lo que hacen?). Eso genera graves problemas de financiación del descomunal déficit público con el que supuestamente van a sacarnos de la crisis (según su religión keynesiana y ese milagro del efecto multiplicador).

Ante las dificultades, el electoralismo y cortoplacismo del PSOE busca una salida, no para España, sino para escurrir el bulto. Incapaces "genéticamente" de asumir responsabilidades cuando vienen mal dadas, la receta socialista es la de siempre: echarles la culpa a "los otros".

Antes de nada, cabe decir que la división del mundo en buenos y malos no es exclusiva del socialismo si bien esta doctrina la ha elevado a axioma gracias a las bases pretendidamente cientítificas del marxismo. Dividir la realidad en blanco y negro es una tendencia innata del ser humano, rastreable desde el surgimiento de las primeras culturas humanas. Se intenta simplificar una realidad compleja para hacerla más comprensible. Así se llega a la visión de que en grupos humanos con intereses distintos, estos son necesariamente incompatibles. La "mano invisible" que nos enseñó Adam Smith demostraba que esto no era así necesariamente.

Si la visión maniquea de la realidad (típica de la mayoría de las religiones) pudo ser beneficiosa en estadios culturales primigenios, es muy destructiva en la sociedad actual, compleja y con un milenario acervo cultural donde concurren multitud de factores muchos de ellos con siglos y siglos a sus espaldas. Esta complejidad es un poderoso argumento en contra de las revoluciones y a favor de la lenta evolución por decantación de las instituciones, leyes, usos y costumbres (conservadurismo) y un sólido impedimento contra la pretensión socialista de centralizar las decisiones sociales y económicas en un órgano omnipotente.

Por eso el socialismo se agarra a la visión maniquea de la sociedad: porque simplifica una realidad que no comprenden pero aspiran a controlar exhaustivamente y porque tras reducir el mundo a "buenos y malos" todos decimos que estamos en el grupo de "los buenos".



En esta trampa mental infantil hemos caído todos, también los liberales que con frecuencia denostamos por sistema a los socialistas. No basta con el denuesto igual de intenso y en sentido contrario al que ellos nos dedican, hay que ir a su territorio, ganarles en su propia dialéctica (pese a los peligros que entraña jugar con las reglas preestablecidas por ellos) y demostrar lo falaces de sus argumentos, lo irreales de sus premisas.



Ese maniqueísmo también les da la posibilidad de etiquetar a aquellos que no se comportan como ellos desean con el remoquete de "conspiradores". Los conspiradores son los partidos que se les oponen (aunque sea en la lucha por el poder, porque el PP realmente no se opone ideológicamente al socialismo sino que participa de él), los medios no afines y -ahora- los inversores en deuda pública.

A estos les han colgado la etiqueta de "especuladores". Por alguna razón que los no socialistas desconocemos, hay gente interesada en que a España le vaya mal aunque no tienen nada que ver con nuestro país. Son antiespañoles (pero sólo cuando gobierna el PSOE y no invierten como el PSOE quiere) pero parece que también son anti-griegos, anti-portugueses, anti-irlandeses, anti-italianos y anti-europeos. Lo último parece señalar, según la lógica progre (perdón por el oxímoron) que son parte de la derecha americana (ya saben, la de Bush y Aznar) y puede que haya algún poderoso lobby judío detrás. Esta gente quiere que España quiebre, que nos echen del euro, y por eso no compran nuestra deuda. Normal que en vez de emplear los servicios de inteligencia para desarticular de una vez a una banda de asesinos nacionalistas, se usen para cimentar la patraña de la conspiración financiera antiespañola (¿judeomasónica? Ah, no, masónica no, claro).

Zapatero dice además que es curioso que "los mercados que acudimos a salvar ahora nos pongan problemas", lo que demuestra lo poco que sabe del mercado y la visión mafiosa que tiene de los favores (o lo que él considera favores) y el empleo del dinero de los ciudadanos.

Sencillamente no le cabe en la cabeza más interés legítimo que el propio, no entiende que un inversor requiera una seguridad para sus inversiones y más en tiempos revueltos. El comportamiento que cualquiera de nosotros llevaría a cabo, para Zapatero es delictivo y antiespañol. Según él, lo patriota (si somos españoles) o lo decente (si somos extranjeros) es exponer nuestro dinero en deuda pública española cuando tenemos otras opciones más seguras y rentables a nuestro alcance.

Pero es que aún queda lo mejor: los especuladores, quiénes, por qué, de qué manera y con qué consecuencias.

domingo, 21 de febrero de 2010

La crisis, el maniqueísmo y la especulación (I)

Si usted quiere vender un producto y no obtiene los resultados deseados, una opción sensata es mejorar su producto y promocionarlo mejor. Menos lógico parece echarle la culpa a los compradores del producto, meterse con ellos, echarles en cara su falta de ética y moralidad y rozar el insulto. No, no estoy hablando del cine español (aunque muchos de sus integrantes también se comportan así), sino de nuestro Presidente y la deuda pública española.

El mercado de deuda pública, pese a estar intervenido como todos, no deja de responder a unas leyes básicas de mercado. Los estados presentan un producto -su deuda- que es valorado por los potenciales compradores. Igual que cuando compramos una barra de pan o un automóvil, los compradores evalúan las posibilidades de ver satisfechos sus intereses de la manera más rentable posible. Las evaluaciones más simples las realizamos de manera inmediata (escogemos una barra de pan en la panadería o supermercado según si nos gusta más crujiente o menos, por ejemplo) o bien ya las hicimos en el pasado y nos limitamos a convertirlas en rutina. Las evaluaciones más complejas (en el ejemplo, la compra de un coche) nos llevan mucho más tiempo, en ocasiones, meses de comparaciones y de recopilar información.

Los inversores en deuda pública atienden a las expectativas del emisor de esa deuda. Son profundamente objetivos, su ética es la de la rentabilidad propia y eso, lejos de ser un defecto, es una virtud. Buscan su interés legítimo: comprarán la deuda pública del país con mejores expectativas futuras. Este comportamiento es un poderoso incentivo al rigor financiero de las cuentas públicas de los países que quieren colocar su deuda. De no existir ese incentivo, ese interés legítimo de los inversores en deuda pública a comprar deuda de países saneados, los socialistas de todos los Gobiernos no tendrían ya ninguna traba a sus orgías de gasto público desaforado.







En la actualidad, el producto llamado "deuda pública española" tiene un hándicap promocional muy poderoso: el Presidente del Gobierno Español. Es curioso que la persona que debería ser la más interesada en la buena imagen de ese producto sea quien más hace para denigrarlo. Los mercados financieros hace ya mucho tiempo que dieron por descontada la ignorancia supina de Zapatero en materia económica, pero también creían que Solbes ejercería de "faja de seguridad" contra las decisiones del jefe del Gobierno español. Amortizado el ex-ministro de Economía y sustituido por la pretoriana Salgado, los inversores en deuda pública se preguntan hasta qué punto el equipo de técnicos del Ministerio de Economía puede contener las deletéreas decisiones de un presidente anclado tanto en su ignorancia como en su resentimiento.

Recientemente pudimos ver a la Ministra de Economía Elena Salgado y al secretario de Estado de Economía José Manuel Campa, promocionar la deuda pública española en la city londinense, asegurando la reducción del ciclópeo déficit público que nos hunde aún más en la crisis. Si ese anuncio tuvo algún efecto positivo en los inversores, se ha esfumado cuando menos de diez días después, también en Londres, Zapatero ha dicho exactamente lo contrario.

Y como cabía prever, ha tirado del manual del socialista caduco para justificar el desaguisado: la culpa es de los compradores de deuda pública, de los "clientes" potenciales del producto a vender, de los inversores.

¿Que usted no me compra lo que yo vendo? ¡Pues eso es que es usted una mala persona!

Es difícil hacer más el ridículo... pero lo conseguirá.

Para justificarse y como veremos en la próxima entrada, ha desempolvado las teorías conspiratorias sobre la maldad del capitalismo y a uno de los personajes más aparentemente odiados por los progres: el especulador.

martes, 2 de febrero de 2010

El socialismo, víctima de sus propios prejuicios

Tras la evidencia del fracaso de la centralización de la vida social y económica (ya no digamos política y jurídica) irrefutable tras el derrumbe del bloque socialista a finales de los ochenta y principios de los noventa, el socialismo padeció un aceleradísimo proceso de vaciamiento ideológico. El mismo era la consecuencia de un ardid inevitable para la supervivencia de las corrientes socialistas (disfrazadas de socialdemócratas porque no les quedaba más remedio) que consistía en imponer un lenguaje previamente cocinado en los fogones del apparatchik propagandístico progre.


Cierto es que eso ya lo llevaban haciendo desde Marx y Engels y de una manera mucho más organizada y eficaz, al menos desde la II Internacional. Pero mientras que en aquellos -afortunadamente lejanos- tiempos el objetivo era la sociedad del Partido Único, en nuestra época el objetivo es que el campo de juego de las democracias pluripartidistas esté minado para todo aquel que no sea socialista (que alguno habrá, digo yo, aunque cueste encontrarlo).


Y a fe que lo han conseguido. Incluso más allá de sus propias expectativas. Tanto que ahora hasta se les ha vuelto en contra el hecho de que la sociedad asuma consignas falsas o cuando menos discutibles como que “la izquierda defiende los derechos sociales” y que “la imposición de una edad máxima de jubilación obligatoria es una conquista social”.


Podemos verlo en el pésimo recibimiento que se ha dado al último globo sonda del Gobierno: la elevación de la edad de jubilación a los 67 años, de manera progresiva (curiosamente, la misma que fue propuesta por Greenspan a principios de los ochenta en los denostados EE. UU.). La reacción en prensa, radio, televisión, redes sociales y tertulias de café o corrillos del trabajo ha sido de protesta e indignación incluso entre los estamentos claramente afines al partido gobernante.



Siempre hay fanáticos que todo lo ven como mano de santo: los mismos que cuando el Gobierno perpetra sus políticas más radicales, le jalean por ser “muy de izquierdas”, cuando ese mismo gobierno toma medidas que según su propia mentalidad simplista, son “no tan de izquierdas” (como la liberación del sector del taxi o las nunca cumplidas propuestas de antes de las elecciones del 2004 de rebajar los impuestos a las empresas, o la elevación a 67 años de la edad de jubilación), este gobierno está demostrando “su moderación” y “cintura política”. Vamos, que si hacen una cosa, bien que sean socialistas y si hacen la contraria, bien que sean moderados y pragmáticos (con lo que ya asumen que ser socialista no es ser moderado).




Pero salvo esos votantes zombies e “intelectuales orgánicos” (estos últimos, generalmente plumillas y voceros infiltrados en la prensa afín) podemos detectar que la propuesta ha soliviantado incluso a muchos votantes socialistas, que gustosamente habrían puesto el grito en el séptimo cielo si la proposición hubiera salido de la boca bajo el bigote de Aznar y se quedan estupefactos de que algo que les parece “tan facha” lo proponga un Ministro de Zapatero (porque el Presidente se ha cuidado muy mucho de dar la cara, como acostumbra).

La sociedad está tan imbuida de los prejuicios socialistas que ni estos mismos pueden mover ligeramente el timón en un sentido distinto del que han logrado imprimir a golpe de la propaganda más eficaz (para lástima del progreso de la Humanidad) de los dos últimos siglos (si no más).



Porque seamos realistas: la aprobación de la propuesta en sí difícilmente salvará ya no nuestra economía ni a corto ni a largo plazo, sino que ni siquiera logrará apuntalar nuestro fraudulento sistema público de pensiones. Y sospecho que los que han lanzado la idea, lo saben. Pero el Gobierno se veía en la necesidad de fingir firmeza ante Bruselas ahora que Zapatero juega a ponerse las estrellas de la bandera europea a modo de corona de laurel, y ya están intentando rentabilizar la cuestión fardando de que proponen esa decisión “pese a la presión social en contra”.


No es descabellado que una medida tan a largo plazo sea claramente desechada por el PSOE (máxime viendo la reacción tan negativa de la sociedad) y sepultada en el cajón de las ocurrencias, todo cuando pase este semestre de publicidad europeo-presidencial. Y si hay que meterle mano a las pensiones con medidas impopulares, que lo haga el PP si es que gana las elecciones, como Aznar tuvo que congelarle el sueldo a los funcionarios y cortar el grifo de la obra pública para entrar en Maastricht. Si de eso de dejar herencias cojonudas, el PSOE sabe un montón.



Lo único medianamente positivo que podría salir del jaleo es la ampliación de la conciencia ciudadana de la insostenibilidad (ahora que está tan de moda la palabrita “sostenible”) de nuestro sistema de pensiones y lo pernicioso que para el mismo ha sido la demencial política de prejubilaciones que se ha llevado a cabo durante lustros. Si al menos el PP hubiera aprovechado para meter baza y mencionar cuatro verdades sobre el sistema público de pensiones, rescatando cuando conviniera la comparación con el exitoso sistema chileno, podríamos haber presenciado el comienzo de un debate serio, de esos que tanto echamos en falta.


Pero no. Todo el asunto se disolverá pronto y quedará como una breve tormenta en un vaso de agua, porque el PP cada vez es más socialista y no ha podido dejar pasar la oportunidad de ser demagogo y zurrarle al PSOE usando argumentos socialistas sobre la bondad de nuestro público y piramidal sistema de pensiones, algo así como “dicho sistema no es el problema, el problema es Zapatero y en cuanto se vaya, se arregla todo… incluso lo que lleva décadas mal diseñado”.

Y no, señores. Zapatero puede acelerar el advenimiento del desastre, incluso agravar este, pero el edificio de las pensiones públicas tiene unos cimientos movedizos de los que no tiene ninguna culpa Zapatero (sí su partido, como el PP) aunque sólo sea por su nula relevancia en los años en que ese edificio fue cimentado.


Así que ya saben, sin debate serio, olvídense de solucionar esa cruda realidad que dice que lo que cotizamos ahora sirve para pagar las pensiones actuales, pero no tenemos seguridad alguna de que en su momento podamos cobras las nuestras.




Por lo mismo, pero a una escala que en comparación es de tamaño minúsculo, a Madoff le llaman “el mayor estafador de la historia”.

martes, 26 de enero de 2010

El infierno de Dante emerge en Haití

Hubo un hombre, un toscano, que imaginó un Infierno.


Han pasado dos semanas desde que un sismo de más de siete grados devastara un país ya devastado por una historia sangrienta, inestable, plagada de revoluciones que sólo consistían en masacres y proyectos que eran derrocados antes de levantar cabeza.

La historia de Haití empezó con un hálito de esperanza: fue el primer país americano en independizarse (tras los EE. UU.) por medio de una rebelión de los esclavos que abolieron la esclavitud, su esclavitud. El propio EE. UU. necesitó medio siglo más y una guerra civil para llegar a ese punto.

Francia tardó décadas en reconocer la independencia y lo hizo con un costoso pago de la nueva nación de por medio. Luego vino un siglo de guerras entre las dos partes de la isla La Española divididas por un río hoy llamado "Masacre" como conmemoración a una de las batallas más trágicas librada a sus orillas. La República Dominicana logró finalmente su independencia. El fundamentalismo religioso de un curioso sincretismo de ritos africanos con el peculiar toque antillano del cristianismo y el protestantismo empezaron a lastrar mortalmente el desarrollo del país.

Tras una ocupación militar estadounidense de 20 años en el primer tercio del siglo pasado, Haití inicia una carrera desesperada hacia una modernidad que nunca ha alcanzado. Las estadísticas lo presentan como el país más pobre de América. Se quedan cortas, ese penoso título apenas maquilla la miseria de la nación.


Y sobre ese erial cae un desastre natural que sepulta las pocas esperanzas que la misión de paz de la ONU ha logrado mantener a flote desde el 2004. Como un símbolo de la situación, el Palacio presidencial colapsó y el edificio de la ONU mató a 100 personas al derrumbarse. La autoridad y la ayuda internacional desaparecieron con el terremoto.La segunda tardó demasiados días en llegar de nuevo y la primera la han tenido que ejercer los marines en un gesto que los antiamericanos ya están tachando de imperialista (olvidan que el país que más ayuda al desarrollo otorga a Haití es EE. UU. con mucha diferencia).

No voy a detenerme en analizar el por qué un país tan poco desarrollado es mucho más devastado por un terremoto de lo que lo sería, por ejemplo, Japón. La cuestión es obvia. Una sociedad estable y con reglas claras, propicia que los individuos puedan planificar a medio y largo plazo, lo que fomenta el uso racional de los recursos y la especialización de las actividades, la imitación de los proyectos exitosos, el intercambio comercial interno y con el exterior y con todo ello, el incremento de la riqueza y la promoción de la sociedad en su conjunto. El liberalismo clásico no propugna la desaparición del Estado porque lo considera (siempre que sea mínimo y garante de una Ley justa) el marco más adecuado para el desarrollo del individuo. Un Estado todopoderoso no le ha servido a Haití para progresar, sino para multiplicar las luchas fratricidas para apoderarse del aparato estatal.

Una vez desaparecido el Gobierno bajo los escombros, los haitianos, miles de ellos, se han visto reducidos a una sociedad prehistórica. "Ubi societas ibi Ius", pero al desaparecer los pocos estamentos capaces de hacer respetar la ley, la sociedad se ha disuelto en el polvo de los edificios desplomados y la rapiña y la ley del más fuerte ha asolado las calles haitianas. Desgraciadamente, los ciudadanos de aquel país llevaban toda la vida siendo testigos de esa manera de actuar desde el propio poder estatal. Era una quimera pensar que tras la catástrofe no surgiría el caos. Por eso el envío de los marines era inaplazable. ¿Qué otra nación estaría dispuesta a mandar a su ejército a cumplir esa función?

La devastación sin límites (se habla de 200.000 muertos y 3 millones de damnificados en un país de 10 millones de habitantes) supera las capacidades de expresión del lenguaje. La pesadilla inenarrable está más allá de lo que Chesterton llamaba "un mecanismo arbitrario de gruñidos y chillidos". Si acaso, podemos seleccionar con la frialdad de un observador insensible (como en el plano aséptico y cenital de un director de cine que nos muestra lo que vería una dinivnidad distante desde su cetro celestial) elementos minúsculos y dejar que una voz autorizada convierta ese maleable instrumento que es el lenguaje en algo parecido a la realidad.


Los haitianos han padecido un apocalipsis insular que ha matado a muchos miles, pero no son esos los que conocen el infierno. Este, por definición, no es la muerte, sino lo que viene tras ella. Son los supervivientes quienes padecen ese infierno. Son ellos los que se ven arrojados a un estado de máxima necesidad donde prima el instinto sobre la razón:


Ahi quanto a dir qual era è cosa dura
esta selva selvaggia e aspra e forte
che nel pensier rinova la paura!


Son los que siguen con vida quienes ahora contemplan sus barrios convertidos en polvo y escombros, sabedores de que las montoneras en que han devenido sus antiguas casas son ahora túmulos de sus vecinos y familiares.


'Per me si va ne la città dolente,
per me si va ne l'etterno dolore,
per me si va tra la perduta gente.


Son los que ahora se ven marcados a fuego por el hierro de la supervivencia quienes se enfrentan a la patética ironía de ser el centro de las miradas del mundo... tras haber padecido su casi total ignorancia.


Fama di loro il mondo esser non lassa;
misericordia e giustizia li sdegna:
non ragioniam di lor, ma guarda e passa.





Son los haitianos que han esquivado la guadaña sísmica los que ahora persiguen los víveres que caen de un cielo surcado de pájaros de hierro o se amontonan en torno a los puntos militares de reparto de viandas.









e dietro le venìa sì lunga tratta

di gente, ch'i' non averei creduto
che morte tanta n'avesse disfatta.




Supervivientes que, aterrados aún por la desgracia, temen que las fauces de la oscuridad eterna se ciernan sobre ellos cada vez que el mortal terremoto les regala una de sus truculentas réplicas.



Finito questo, la buia campagna
tremò sì forte, che de lo spavento
la mente di sudore ancor mi bagna.


Son, en definitiva, los que están vivos, quienes por milagrosa que consideren su supervivencia, vivirán marcados para siempre. Son ellos los que transitan un infierno que pese a la avalancha de imágenes no podemos siquiera imaginar. Son ellos quienes siempre recordarán los años antes del terremoto, cuando muchos de los suyos vivían... e incluso los heridos, sentirán mayor dolor por las definitivas pérdidas que por cuantas amputaciones de sus miembros hayan padecido por las heridas inflingidas.


E quella a me: «Nessun maggior dolore
che ricordarsi del tempo felice

ne la miseria; e ciò sa 'l tuo dottore.




Hubo un hombre, un toscano, que imaginó un Infierno.
Pese a que amonedó una intemporal belleza y encumbró su idioma y su cultura a cotas insuperables (si acaso igualables, pero no superables), ni siquiera él podría describir el erebo que ha emergido en Haití. La realidad supera con mucho a nuestra capacidad para describirla. ¿Puede el más eximio escritor transmitir toda la belleza de un simple amanecer? ¿Y el horror de una sola muerte?

Mi creencia es que no. Y sin embargo, la intención humana (y quiero creer que eviterna) de capturar la realidad que nos circunda con el lazo insuficiente del Lenguaje es uno de los empeños más nobles y fructíferos de nuestra especie.

Dante Alighieri me ha permitido sintetizar pequeños átomos de ese averno haitiano. Todo es más fácil cuando se echa mano de las palabras de maestros. No hay columnista, escritor, cronista, poeta, articulista ni fotógrafo que pueda ser más vívido que el toscano; si acaso, como mucho, se le acercarán.




A continuación, como inexcusable epílogo a esta entrada, constan los números de cuenta de varias organizaciones que intentan paliar el desastre.



902 222 292, su página web www.cruzroja.es y las cuentas corrientes:

  • BBVA 0182 5906 86 0010022227.
  • Banco Español de Crédito 0030 1001 35 0004707271.
  • Banco Sabadell-Atlántico 0081-0627-34-0001114312.
  • Bankinter 0128-0010-97-0100121395.
  • Caja Madrid 2038-0603-29-6006640085.
  • C.E.C.A. 2000-0002-28-9100510908
  • Deutsche Bank y Bancorreos 0019-0631-22-4010202020.
  • La Caixa 2100-0600-85-0201960066.
  • Banco Popular 0075-0001-89-0600222267.
  • Banco Santander 0049-0001-53-2110022225.
  • Triodos Bank 1491-0001-21-0010003006.
  • Uno - e 0227-0001-85-0202438590.

Médicos Sin Fronteras

Se puede hacer un donativo llamando al 902 30 30 65, en su página web y en las cuentas corrientes:

  • Banco Santander 0049 1806 95 2811869099.
  • La Caixa 2100 3063 99 2200110010.
  • BBVA 0182 6035 49 0000748708.

Intermón Oxfam

Se puede hacer un donativo en el teléfono 902 330 331, a través de sus sedes o sus tiendas y en las siguientes cuentas corrientes:

  • La Caixa 2100 0765 81 0200111128;
  • Caixa Cataluña 2013 0500 16 0213198878;
  • Caja Madrid 2038 8978 17 6000016604;
  • CAN 2054 0300 56 9157938948;
  • Banco Santander 0049 1806 91 2111869471;
  • BBVA 0182 6035 49 0201502475;
  • Banco Sabadell Atlántico 0081 7011 11 0001698879;
  • Triodos Bank 1491 0001 21 0010010201.

Save the Children

  • Banco Santander 0049 0001 52 2410019194.
  • La Caixa 2100 1727 12 0200032834.
  • BBVA 0182 5502 58 0010020207.
  • Caja Madrid 2038 1004 71 6800009930.

ONG Entreculturas

En su página web. A través de la cuentas:

  • Banco Santander 0049 0496 83 2010200200
  • BBVA 0182 4000 62 0208002127 y el teléfono 902 444 844.

Manos Unidas

Puede canalizar su ayuda a través de internet y de la cuenta en Banco Santander (referencia 'Emergencia Haití') 0049 1892 63 2210525246.

Bomberos Unidos Sin Fronteras (BUSF)

Puedes contactar con ellos en el teléfono 914 671 216, en su página web www.busf.org y en la cuenta de Banesto 20030 2424 82 0297758273.

ONG Solidaridad Internacional

  • Banco Santander 0049 0001 54 2210042242.
  • Caja Madrid 2038 1001 37 6000888882.

Cáritas Española

A través de su web, el teléfono 902 33 99 99 y las siguientes cuentas corrientes:

  • Banco Santander 0049 1892 64 2110527931.
  • BBVA 0182 2000 21 0201509050.
  • La Caixa 2100 2208 39 0200227099.
  • Banesto 0030 1001 38 0007698271;
  • Caja Madrid 2038 1028 15 6000969697.
  • Banco Popular 0075 0001 81 0606839307.
  • Banco Sabadell Atlántico 0081 0216 74 0001306932.
  • CECA 2000 0002 20 9100382307.
  • Bancaja 2077 1277 10 3100146740.
  • CAM 2090 5513 04 0040370409.

Ayuda en acción

La ONG recibe donativos a través de las siguientes cuentas corrientes:

  • Banco Sabadell Atlántico 0081 5136 70 0001194221.
  • La Caixa 2100-2262-13-0200206814.
  • BBVA 0182-4572-46-0208013826.
  • Caja Madrid 2038-1052-41-6000793039.
  • Banco Santander 0049-0001-50-2610020001.

Nantik Lum

Esta ONG con sede en Madrid apoya a las mujeres haitianas con microcréditos. La cuenta para ayudar a las víctimas es:

  • Banco Sabadell Atlántico 0081 0393 55 0001222525.

Unicef España

Puedes hacer donaciones a traves del teléfono 902 255 505, su página web página web y de estas cuentas bancarias:

  • BBVA 0182 5906 81 0010033337.
  • Banco Español de Crédito 0030 8301 78 0000046271.
  • Banco Popular Español 0075 0001 87 0606914075.
  • Banco Santander 0049 0001 59 2810100005.
  • Caja Madrid 2038 1043 19 6000877505.
  • La Caixa 2100 5731 70 0200005001.
  • ING 1465 0100 95 6000000000.

BBVA

La entidad bancaria ha abierto una cuenta para recaudar fondos, en la que ha realizado una aportación directa de un millón de euros.

La referencia es 'Afectados terremoto Haití' y el número 0182 2370 45 0201520255, será gestionado por Cruz Roja y se destinará a la reconstrucción de escuelas en el país caribeño.

Farmamundi

Esta ONG se dedica a trasladar medicinas y material sanitario a los lugares más pobres de todo el planeta. Puedes contribuir a través de su página web, del teléfono 902 01 17 17 y de una cuenta en La Caixa 2100 4485 95 0200021721.

ONG Asamblea de Cooperación Por la Paz (ACPP)

La Caixa 2100 5731 79 0200012540. También en el teléfono 91 468 04 92.Más información en su web.

ONG Orden de Malta / Ayuda a Haití

A través de su página web y en la cuenta de Caja Madrid 2038-1878-54-6000250455

PLAN Internacional

La ONG dispone de las siguientes cuentas corrientes:

  • Banco Santander 0049 0001 56 2010025526.
  • BBVA 0182 4018 14 0208515929.
  • La Caixa 2100-2927-90-0200054649.

ONG Cesal

Banco Santander 0049 0001 56 2010058858. También en el teléfono 902 242 902.

World Vision

La organización humanitaria canalizará la ayuda a través de las cuentas bancarias:

  • Banco de Santander 0049 5927 96 795042708.
  • CAN 2054 2000 80 9150663259.

Misiones Salesianas / Ayuda Haití

Banco Popular 0075 0001 85 0607077059.

Fundación Proclade

Santander Central Hispano 0049 3283 56 2015006031

Acción contra el hambre

Su página web está disponible para canalizar donativos. Además, ha habilitado las siguientes cuentas corrientes:

  • Banco Santander 0049 0001 59 2810090000.
  • Caja Madrid 2038 1052 44 6000741510.
  • La Caixa 2100 2999 93 0200030018.
  • BBVA 0182 2000 28 0010001114.

domingo, 17 de enero de 2010

La prensa que me acusó de crear una movilización contra el obispo, rectifica

A lo largo de la semana que hoy se cierra, intenté contactar con los diarios del Grupo editorial Joly para comentar la situación creada al usar mi blog para una información falsa donde se indicaba que yo había creado el grupo de facebook que pretende llevar ante la Justicia al arzobispo de Granada.

Finalmente me respondió la Jefa de Local del Diario de Granada, señora González Vera quien amablemente me solicitó disculpas y me explicó el error cometido por el sistema de elaboración de algunos artículos: en su buscador de noticias sobre el polémico arzobispo, los enlaces de la creación del grupo y de las entradas de mi blog llegaron al alimón.
Acepté sus disculpas, como no podía ser de otro modo pero al final el error consiste sencillamente en que alguien no leyó lo que tenía que leer para elaborar un artículo fiable y nadie comprobó la veracidad del artículo entregado a imprenta (pues se publicó en las ediciones de papel de los diarios del grupo además de en la página web).

Agradezco la solidaridad de algunos bloggers, tanto de Eetión por su aclaración sobre mis intenciones en el blog de Elentir como al propio Elentir por enlazar este blog y que no quedara duda sobre la situación.


A propósito, el propio Elentir ha creado en facebook el grupo de apoyo al arzobispo que tiene como principal intención hacer ver hasta qué punto se han descontextualizado las palabras de don Javier Martínez para reseñar la injusticia de la pretensión de juzgarle por ellas. Cuando escribo esto, el grupo supera los 2.800 miembros, por ahora, la décima parte de los integrantes del grupo "contrario".


Finalmente adjunto la noticia del Diario de Granada donde con claridad aunque de manera marginal se realiza la aclaración. La noticia también ha aparecido en la edición impresa de dicho diario y supongo que también en la edición web e impresa de los otros diarios del Grupo Joly que publicaron el error inicial.


Espero que con esto cesen las posibles confusiones generadas en torno a este asunto y mi participación en él.

miércoles, 13 de enero de 2010

MANIFIESTO RED S@STENIBLE EN APOYO A LA LIBERTAD EN INTERNET


Desde este blog, me adhiero a la iniciativa RED S@STENIBLE en apoyo a la Libertad en Internet. Merece la pena leer el manifiesto; animo a todos los defensores y creyentes en la Libertad a publicarlo en sus espacios y redes sociales y a difundirlo por todas las vías posibles.


Consideramos imprescindible la retirada de la disposición final primera de la Ley de Economía Sostenible por los siguientes motivos:

1 -Viola los derechos constitucionales en los que se ha de basar un estado democrático en especial la presunción de inocencia, libertad de expresión, privacidad, inviolabilidad domiciliaria, tutela judicial efectiva, libertad de mercado, protección de consumidoras y consumidores, entre otros.

2 - Genera para la Internet un estado de excepción en el cual la ciudadanía será tratada mediante procedimientos administrativos sumarísimos reservados por la Audiencia Nacional a narcotraficantes y terroristas.

3 - Establece un procedimiento punitivo “a la carta” para casos en los que los tribunales ya han manifestado que no constituían delito, implicando incluso la necesidad de modificar al menos 4 leyes, una de ellas orgánica. Esto conlleva un cambio radical en el sistema jurídico y una fuente de inseguridad para el sector de las TIC (Tecnología de la Información y la Comunicación). Recordamos, en este sentido, que el intercambio de conocimiento y cultura en la red es un motor económico importante para salir de la crisis como se ha demostrado ampliamente.

4 - Los mecanismos preventivos urgentes de los que dispone la ley y la judicatura son para proteger a toda ciudadanía frente a riesgos tan graves como los que afectan a la salud pública. El gobierno pretende utilizar estos mismos mecanismos de protección global para beneficiar intereses particulares frente a la ciudadanía. Además la normativa introducirá el concepto de "lucro indirecto", es decir: a mí me pueden cerrrar el blog porque "promociono" a uno que "promociona" a otro que linka a un tercero que hace negocios presuntamente ilícitos


5 - Recordamos que la propiedad intelectual no es un derecho fundamental contrariamente a las declaraciones del Ministro de Justicia, Francisco Caamaño. Lo que es un derecho fundamental es el derecho a la producción literaria y artística.

6 - De acuerdo con las declaraciones de la Ministra de Cultura, esta disposición se utilizará exclusivamente para cerrar 200 webs que presuntamente están atentando contra los derechos de autor. Entendemos que si éste es el objetivo de la disposición, no es necesaria, ya que con la legislación actual existen procedimientos que permiten actuar contra webs, incluso con medidas cautelares, cuando presuntamente se esté incumpliendo la legalidad. Por lo que no queda sino recelar de las verdaderas intenciones que la motivan ya que lo único que añade a la legislación actual es el hecho de dejar la ciudadanía en una situación de grave indefensión jurídica en el entorno digital.

7 - Finalmente consideramos que la propuesta del gobierno no sólo es un despilfarro de recursos sino que será absolutamente ineficaz en sus presuntos propósitos y deja patente la absoluta incapacidad por parte del ejecutivo de entender los tiempos y motores de la Era Digital.

La disposición es una concesión más a la vieja industria del entretenimiento en detrimento de los derechos fundamentales de la ciudadanía en la era digital.

La ciudadanía no puede permitir de ninguna manera que sigan los intentos de vulnerar derechos fundamentales de las personas, sin la debida tutela judicial efectiva, para proteger derechos de menor rango como la propiedad intelectual. Dicha circunstancia ya fué aclarada con el dictado de inconstitucionalidad de la ley Corcuera (o ley de patada en la puerta). El Manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en Internet, respaldado por más de 200 000 personas, ya avanzó la reacción y demandas de la ciudadanía antes la perspectiva inaceptable del gobierno.

Para impulsar un definitivo cambio de rumbo y coordinar una respuesta conjunta, el 9 de enero se ha constituido la "Red SOStenible" una plataforma representativa de todos los sectores sociedad civil afectados. El objetivo es iniciar una ofensiva para garantizar una regulación del entorno digital que permita expresar todo el potencial de la Red y de la creación cultural respetando las libertades fundamentales.

En este sentido, reconocemos como referencia para el desarrollo de la era digital, la Carta para la innovación, la creatividad y el acceso al conocimiento, un documento de síntesis elaborado por más de 100 expertos de 20 países que recoge los principios legales fundamentales que deben inspirar este nuevo horizonte.

En particular, consideramos que en estos momentos es especialmente urgentes la implementación por parte de gobiernos e instituciones competentes, de los siguientes aspectos recogidos en la Carta:

1 - Las/os artistas como todos los trabajadores tienen que poder vivir de su trabajo (referencia punto 2 "Demandas legales", párrafo B. "Estímulo de la creatividad y la innovación", de la Carta);

2 - La sociedad necesita para su desarrollo de una red abierta y libre (referencia punto 2 "Demandas legales", párrafo D "Acceso a las infraestructuras tecnológicas", de la Carta);

3 - El derecho a cita y el derecho a compartir tienen que ser potenciado y no limitado como fundamento de toda posibilidad de información y constitutivo de todo conocimiento (referencia punto 2 "Demandas legales", párrafo A "Derechos en un contexto digital", de la Carta);

4 - La ciudadanía debe poder disfrutar libremente de los derechos exclusivos de los bienes públicos que se pagan con su dinero, con el dinero publico (referencia punto 2 "Demandas legales", párrafo C "Conocimiento común y dominio público", de la Carta);

5 -Consideramos necesaria una reforma en profundidad del sistema de las entidades de gestión y la abolición del canon digital (referencia punto 2 "Demandas legales", párrafo B. "Estímulo de la creatividad y la innovación", de la Carta).

Por todo ello hoy se inicia la campaña INTERNET NO SERA OTRA TELE y se llevarán a cabo diversas acciones ciudadanas durante todo el periodo de la presidencia española de la UE.

Consideramos particularmente importantes en el calendario de la presidencia de turno española el II Congreso de Economía de la Cultura (29 y 30 de marzo en Barcelona), Reunión Informal de ministros de Cultura (30 y 31 de marzo en Barcelona) y la reunión de ministros de Telecomunicaciones (18 a 20 de abril en Granada).

La Red tiene previsto reunirse con representantes nacionales e internacionales de partidos políticos, representantes de la cultura y legaciones diplomáticas.

Firmado Red SOStenible

http://Red-SOStenible.net

http://Red-SOStenible.net/colabora/

La Red Sostenible somos todos. Si quieres adherirte a este texto, cópialo, blogguéalo, difúndelo.