martes, 26 de enero de 2010

El infierno de Dante emerge en Haití

Hubo un hombre, un toscano, que imaginó un Infierno.


Han pasado dos semanas desde que un sismo de más de siete grados devastara un país ya devastado por una historia sangrienta, inestable, plagada de revoluciones que sólo consistían en masacres y proyectos que eran derrocados antes de levantar cabeza.

La historia de Haití empezó con un hálito de esperanza: fue el primer país americano en independizarse (tras los EE. UU.) por medio de una rebelión de los esclavos que abolieron la esclavitud, su esclavitud. El propio EE. UU. necesitó medio siglo más y una guerra civil para llegar a ese punto.

Francia tardó décadas en reconocer la independencia y lo hizo con un costoso pago de la nueva nación de por medio. Luego vino un siglo de guerras entre las dos partes de la isla La Española divididas por un río hoy llamado "Masacre" como conmemoración a una de las batallas más trágicas librada a sus orillas. La República Dominicana logró finalmente su independencia. El fundamentalismo religioso de un curioso sincretismo de ritos africanos con el peculiar toque antillano del cristianismo y el protestantismo empezaron a lastrar mortalmente el desarrollo del país.

Tras una ocupación militar estadounidense de 20 años en el primer tercio del siglo pasado, Haití inicia una carrera desesperada hacia una modernidad que nunca ha alcanzado. Las estadísticas lo presentan como el país más pobre de América. Se quedan cortas, ese penoso título apenas maquilla la miseria de la nación.


Y sobre ese erial cae un desastre natural que sepulta las pocas esperanzas que la misión de paz de la ONU ha logrado mantener a flote desde el 2004. Como un símbolo de la situación, el Palacio presidencial colapsó y el edificio de la ONU mató a 100 personas al derrumbarse. La autoridad y la ayuda internacional desaparecieron con el terremoto.La segunda tardó demasiados días en llegar de nuevo y la primera la han tenido que ejercer los marines en un gesto que los antiamericanos ya están tachando de imperialista (olvidan que el país que más ayuda al desarrollo otorga a Haití es EE. UU. con mucha diferencia).

No voy a detenerme en analizar el por qué un país tan poco desarrollado es mucho más devastado por un terremoto de lo que lo sería, por ejemplo, Japón. La cuestión es obvia. Una sociedad estable y con reglas claras, propicia que los individuos puedan planificar a medio y largo plazo, lo que fomenta el uso racional de los recursos y la especialización de las actividades, la imitación de los proyectos exitosos, el intercambio comercial interno y con el exterior y con todo ello, el incremento de la riqueza y la promoción de la sociedad en su conjunto. El liberalismo clásico no propugna la desaparición del Estado porque lo considera (siempre que sea mínimo y garante de una Ley justa) el marco más adecuado para el desarrollo del individuo. Un Estado todopoderoso no le ha servido a Haití para progresar, sino para multiplicar las luchas fratricidas para apoderarse del aparato estatal.

Una vez desaparecido el Gobierno bajo los escombros, los haitianos, miles de ellos, se han visto reducidos a una sociedad prehistórica. "Ubi societas ibi Ius", pero al desaparecer los pocos estamentos capaces de hacer respetar la ley, la sociedad se ha disuelto en el polvo de los edificios desplomados y la rapiña y la ley del más fuerte ha asolado las calles haitianas. Desgraciadamente, los ciudadanos de aquel país llevaban toda la vida siendo testigos de esa manera de actuar desde el propio poder estatal. Era una quimera pensar que tras la catástrofe no surgiría el caos. Por eso el envío de los marines era inaplazable. ¿Qué otra nación estaría dispuesta a mandar a su ejército a cumplir esa función?

La devastación sin límites (se habla de 200.000 muertos y 3 millones de damnificados en un país de 10 millones de habitantes) supera las capacidades de expresión del lenguaje. La pesadilla inenarrable está más allá de lo que Chesterton llamaba "un mecanismo arbitrario de gruñidos y chillidos". Si acaso, podemos seleccionar con la frialdad de un observador insensible (como en el plano aséptico y cenital de un director de cine que nos muestra lo que vería una dinivnidad distante desde su cetro celestial) elementos minúsculos y dejar que una voz autorizada convierta ese maleable instrumento que es el lenguaje en algo parecido a la realidad.


Los haitianos han padecido un apocalipsis insular que ha matado a muchos miles, pero no son esos los que conocen el infierno. Este, por definición, no es la muerte, sino lo que viene tras ella. Son los supervivientes quienes padecen ese infierno. Son ellos los que se ven arrojados a un estado de máxima necesidad donde prima el instinto sobre la razón:


Ahi quanto a dir qual era è cosa dura
esta selva selvaggia e aspra e forte
che nel pensier rinova la paura!


Son los que siguen con vida quienes ahora contemplan sus barrios convertidos en polvo y escombros, sabedores de que las montoneras en que han devenido sus antiguas casas son ahora túmulos de sus vecinos y familiares.


'Per me si va ne la città dolente,
per me si va ne l'etterno dolore,
per me si va tra la perduta gente.


Son los que ahora se ven marcados a fuego por el hierro de la supervivencia quienes se enfrentan a la patética ironía de ser el centro de las miradas del mundo... tras haber padecido su casi total ignorancia.


Fama di loro il mondo esser non lassa;
misericordia e giustizia li sdegna:
non ragioniam di lor, ma guarda e passa.





Son los haitianos que han esquivado la guadaña sísmica los que ahora persiguen los víveres que caen de un cielo surcado de pájaros de hierro o se amontonan en torno a los puntos militares de reparto de viandas.









e dietro le venìa sì lunga tratta

di gente, ch'i' non averei creduto
che morte tanta n'avesse disfatta.




Supervivientes que, aterrados aún por la desgracia, temen que las fauces de la oscuridad eterna se ciernan sobre ellos cada vez que el mortal terremoto les regala una de sus truculentas réplicas.



Finito questo, la buia campagna
tremò sì forte, che de lo spavento
la mente di sudore ancor mi bagna.


Son, en definitiva, los que están vivos, quienes por milagrosa que consideren su supervivencia, vivirán marcados para siempre. Son ellos los que transitan un infierno que pese a la avalancha de imágenes no podemos siquiera imaginar. Son ellos quienes siempre recordarán los años antes del terremoto, cuando muchos de los suyos vivían... e incluso los heridos, sentirán mayor dolor por las definitivas pérdidas que por cuantas amputaciones de sus miembros hayan padecido por las heridas inflingidas.


E quella a me: «Nessun maggior dolore
che ricordarsi del tempo felice

ne la miseria; e ciò sa 'l tuo dottore.




Hubo un hombre, un toscano, que imaginó un Infierno.
Pese a que amonedó una intemporal belleza y encumbró su idioma y su cultura a cotas insuperables (si acaso igualables, pero no superables), ni siquiera él podría describir el erebo que ha emergido en Haití. La realidad supera con mucho a nuestra capacidad para describirla. ¿Puede el más eximio escritor transmitir toda la belleza de un simple amanecer? ¿Y el horror de una sola muerte?

Mi creencia es que no. Y sin embargo, la intención humana (y quiero creer que eviterna) de capturar la realidad que nos circunda con el lazo insuficiente del Lenguaje es uno de los empeños más nobles y fructíferos de nuestra especie.

Dante Alighieri me ha permitido sintetizar pequeños átomos de ese averno haitiano. Todo es más fácil cuando se echa mano de las palabras de maestros. No hay columnista, escritor, cronista, poeta, articulista ni fotógrafo que pueda ser más vívido que el toscano; si acaso, como mucho, se le acercarán.




A continuación, como inexcusable epílogo a esta entrada, constan los números de cuenta de varias organizaciones que intentan paliar el desastre.



902 222 292, su página web www.cruzroja.es y las cuentas corrientes:

  • BBVA 0182 5906 86 0010022227.
  • Banco Español de Crédito 0030 1001 35 0004707271.
  • Banco Sabadell-Atlántico 0081-0627-34-0001114312.
  • Bankinter 0128-0010-97-0100121395.
  • Caja Madrid 2038-0603-29-6006640085.
  • C.E.C.A. 2000-0002-28-9100510908
  • Deutsche Bank y Bancorreos 0019-0631-22-4010202020.
  • La Caixa 2100-0600-85-0201960066.
  • Banco Popular 0075-0001-89-0600222267.
  • Banco Santander 0049-0001-53-2110022225.
  • Triodos Bank 1491-0001-21-0010003006.
  • Uno - e 0227-0001-85-0202438590.

Médicos Sin Fronteras

Se puede hacer un donativo llamando al 902 30 30 65, en su página web y en las cuentas corrientes:

  • Banco Santander 0049 1806 95 2811869099.
  • La Caixa 2100 3063 99 2200110010.
  • BBVA 0182 6035 49 0000748708.

Intermón Oxfam

Se puede hacer un donativo en el teléfono 902 330 331, a través de sus sedes o sus tiendas y en las siguientes cuentas corrientes:

  • La Caixa 2100 0765 81 0200111128;
  • Caixa Cataluña 2013 0500 16 0213198878;
  • Caja Madrid 2038 8978 17 6000016604;
  • CAN 2054 0300 56 9157938948;
  • Banco Santander 0049 1806 91 2111869471;
  • BBVA 0182 6035 49 0201502475;
  • Banco Sabadell Atlántico 0081 7011 11 0001698879;
  • Triodos Bank 1491 0001 21 0010010201.

Save the Children

  • Banco Santander 0049 0001 52 2410019194.
  • La Caixa 2100 1727 12 0200032834.
  • BBVA 0182 5502 58 0010020207.
  • Caja Madrid 2038 1004 71 6800009930.

ONG Entreculturas

En su página web. A través de la cuentas:

  • Banco Santander 0049 0496 83 2010200200
  • BBVA 0182 4000 62 0208002127 y el teléfono 902 444 844.

Manos Unidas

Puede canalizar su ayuda a través de internet y de la cuenta en Banco Santander (referencia 'Emergencia Haití') 0049 1892 63 2210525246.

Bomberos Unidos Sin Fronteras (BUSF)

Puedes contactar con ellos en el teléfono 914 671 216, en su página web www.busf.org y en la cuenta de Banesto 20030 2424 82 0297758273.

ONG Solidaridad Internacional

  • Banco Santander 0049 0001 54 2210042242.
  • Caja Madrid 2038 1001 37 6000888882.

Cáritas Española

A través de su web, el teléfono 902 33 99 99 y las siguientes cuentas corrientes:

  • Banco Santander 0049 1892 64 2110527931.
  • BBVA 0182 2000 21 0201509050.
  • La Caixa 2100 2208 39 0200227099.
  • Banesto 0030 1001 38 0007698271;
  • Caja Madrid 2038 1028 15 6000969697.
  • Banco Popular 0075 0001 81 0606839307.
  • Banco Sabadell Atlántico 0081 0216 74 0001306932.
  • CECA 2000 0002 20 9100382307.
  • Bancaja 2077 1277 10 3100146740.
  • CAM 2090 5513 04 0040370409.

Ayuda en acción

La ONG recibe donativos a través de las siguientes cuentas corrientes:

  • Banco Sabadell Atlántico 0081 5136 70 0001194221.
  • La Caixa 2100-2262-13-0200206814.
  • BBVA 0182-4572-46-0208013826.
  • Caja Madrid 2038-1052-41-6000793039.
  • Banco Santander 0049-0001-50-2610020001.

Nantik Lum

Esta ONG con sede en Madrid apoya a las mujeres haitianas con microcréditos. La cuenta para ayudar a las víctimas es:

  • Banco Sabadell Atlántico 0081 0393 55 0001222525.

Unicef España

Puedes hacer donaciones a traves del teléfono 902 255 505, su página web página web y de estas cuentas bancarias:

  • BBVA 0182 5906 81 0010033337.
  • Banco Español de Crédito 0030 8301 78 0000046271.
  • Banco Popular Español 0075 0001 87 0606914075.
  • Banco Santander 0049 0001 59 2810100005.
  • Caja Madrid 2038 1043 19 6000877505.
  • La Caixa 2100 5731 70 0200005001.
  • ING 1465 0100 95 6000000000.

BBVA

La entidad bancaria ha abierto una cuenta para recaudar fondos, en la que ha realizado una aportación directa de un millón de euros.

La referencia es 'Afectados terremoto Haití' y el número 0182 2370 45 0201520255, será gestionado por Cruz Roja y se destinará a la reconstrucción de escuelas en el país caribeño.

Farmamundi

Esta ONG se dedica a trasladar medicinas y material sanitario a los lugares más pobres de todo el planeta. Puedes contribuir a través de su página web, del teléfono 902 01 17 17 y de una cuenta en La Caixa 2100 4485 95 0200021721.

ONG Asamblea de Cooperación Por la Paz (ACPP)

La Caixa 2100 5731 79 0200012540. También en el teléfono 91 468 04 92.Más información en su web.

ONG Orden de Malta / Ayuda a Haití

A través de su página web y en la cuenta de Caja Madrid 2038-1878-54-6000250455

PLAN Internacional

La ONG dispone de las siguientes cuentas corrientes:

  • Banco Santander 0049 0001 56 2010025526.
  • BBVA 0182 4018 14 0208515929.
  • La Caixa 2100-2927-90-0200054649.

ONG Cesal

Banco Santander 0049 0001 56 2010058858. También en el teléfono 902 242 902.

World Vision

La organización humanitaria canalizará la ayuda a través de las cuentas bancarias:

  • Banco de Santander 0049 5927 96 795042708.
  • CAN 2054 2000 80 9150663259.

Misiones Salesianas / Ayuda Haití

Banco Popular 0075 0001 85 0607077059.

Fundación Proclade

Santander Central Hispano 0049 3283 56 2015006031

Acción contra el hambre

Su página web está disponible para canalizar donativos. Además, ha habilitado las siguientes cuentas corrientes:

  • Banco Santander 0049 0001 59 2810090000.
  • Caja Madrid 2038 1052 44 6000741510.
  • La Caixa 2100 2999 93 0200030018.
  • BBVA 0182 2000 28 0010001114.

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