Sé que lo encubrió, lo minimizó, hizo lo posible por desviar la atención y cuando no pudo negarlo, consiguió salir casi indemne de haber mentido durante años.
Sé que nunca dio explicaciones de los tejemanejes que la "Banda de Interior" perpetró contra quienes destaparon los GAL.
Sé que durante aquella época eran de uso común informes confidenciales sobre las vidas privadas de todo aquél que destacara en España, desde personaes tan aparentemente poco relevantes en la política como el entonces presidente del Real Madrid, Ramón Mendoza, hasta Su Majestad Juan Carlos I.
Sé que la manera más sencilla de obtener, custodiar y emplear informes de ese tipo, es estar al cargo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Sé que la mayoría de las detenciones de etarras desde que Rubalcaba es Ministro del Interior, han sido en momentos en los que al Gobierno le interesaba desviar la atención de otros asuntos que comprometían su ya baja popularidad.
Sé que alguien como Rubalcaba ha logrado aunar lo peor del "felipismo" con lo peor del "zapaterismo".
Sé que no tendría escrúpulos en usar informes y dossiers contra sus enemigos de fuera y de dentro del Gobierno, por ejemplo, presionando al Presidente para que elimine a De La Vega o forzando su ascenso a Presidente "fáctico".
Sé que él es consciente de que no tiene imagen de líder, como si la tienen Felipe González o Zapatero, y que se siente más cómodo en el papel de aparente segundo de a bordo, aunque sea quien mande en realidad.
Sé que cada uno de sus actos está destinado a la obtención, ampliación o conservación del Poder.
Sé que si sobrevivió al felipismo, podrá sobrevivir a una regeneración en el PSOE que acabe con la etapa de Zapatero. Rubalcaba es ahora mismo, el verdadero núcleo fuerte del PSOE.
Sé que en tiempos de zozobra, uno prefiere abrazarse a los valores de toda la vida, se prefiere lo malo conocido que lo bueno por conocer o en términos de Zapatero, volver al redil del Grupo Prisa que continuar con ese romance con Roures y Mediapro.
Sé que Rubalcaba sabe que necesita decir alguna verdad evidente de vez en cuando para así cimentar mejor su credibilidad cuando miente sin rubor alguno.
Sé que no se quedará de brazos cruzados esperando una alternancia democrática. Ya tiene pensados varios escenarios y varias "soluciones" para conservar el Poder.
Sé que sabe que un partido puede seguir en el Poder aunque deje de estar en el Gobierno.
Sé que en el PP le tienen tanto desprecio como temor y que él sabe usar el uno para ir de víctima y presentarse como político tolerante frente a la derecha cavernaria y el otro para intimidar a sus rivales políticos.
Sé que teniendo un poder incontrolado, entramos en una etapa negra de la democracia española aún más tenebrosa que ninguna que hayamos vivido antes.
Sé que todo aquél que destaque en España es potencial objetivo de investigaciones personales. Que esos dossiers van a ser el pan nuestro de cada día, pero que la única manera de detectarlos será los cambios de oinión o de actuación de las víctimas.
Sé que en los cajones de los escritorios de Rubalcaba aguardan su momento numerosos casos de corrupción del PP para estallar en el momento preciso antes de las próximas convocatorias electorales, especialmente de cara a la batalla autonómica contra Aguirre en Madrid.
Sé que la peor artimaña que podamos imaginar, ya ha sido concebida, estudiada y valorada por Rubalcaba.
Sé que lo que queda del Gobierno Zapatero (sean meses, un año y pico o incluso una legislatura más) serán más duros para España que lo que ya ha pasado.
El zapaterismo ha muerto. Bienvenidos al "Rubalquismo".
