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sábado, 15 de mayo de 2010

Los coturnos que se convirtieron en corset

En el antiguo teatro griego, los actores se calzaban los coturnos para elevar su estatura, estilizar su figura, facilitar la visión de los espectadores y dotar a los personajes de una apariencia más trágica y épica.

Veinticinco siglos después de Sófocles y Esquilo, una nueva tragedia griega se representa en un anfiteatro que comprende a toda Europa. La diferencia es que aunque nos creamos espectadores, somos sus protagonistas. Algunos de los que parecían realizar los coros, han tomado un protagonismo mundial en las últimas semanas.

Es el caso de nuestro Presidente del Gobierno, a quien el protagonismo le encanta, pero no de la manera que lo está desempeñando en los días más recientes.

Al empezar la Presidencia semestral de la Unión Europea, Zapatero contaba con poder utilizarla para potenciar su imagen, olvidarse de los sinsabores nacionales y rutilar en el anfiteatro internacional con sus interpretaciones predilectas: Alianza de Civilizaciones; 0,7% de ayuda al Tercer Mundo; Apoyo sin condiciones a un Estado palestino inmediato; Abrazo solidario con dictaduras como Cuba y protodictaduras populistas como Venezuela; Interpretación del "Robin Hood" de los Jefes de Gobierno (pese a sus continuos favores a los más ricos de entre los ricos de España); Lucha contra el calentamiento global...

Zapatero, ante el gesto estupefacto de los Jefes de Estado y de Gobierno europeos, incluso llegó a decir que su función como Presidente (de turno) de laUE sería ¡sacar a Europa de la crisis!

Para desempeñar un papel que él consideraba como el mejor de su vida política, contaba con calzarse el alto y sólido coturno de la Unión Europea. Cinco meses después, ninguna de sus interpretaciones ha dejado de resultar un fracaso absoluto. No sólo eso, sino que los demás principales actores y algún espectador interesado e influyente como Barack Obama, le han obligado a cambiar completamente el tono de su interpretación.

Aquellos coturnos de la presidencia le han sentado como si tuvieran más pinchos en la suela que la alfombra de un fakir. Ha tomado decisiones que de haber sido tomadas por sus rivales políticos, él las habría etiquetado de atentados contra la sociedad, de voladura del Estado del Bienestar, de expolio de los pobres a manos de los ricos, de guerra entre clases, de ataque frontal a los trabajadores, de injusticia histórica, de aniquilación de la solidaridad, de...
La Unión Europea se ha convertido en un corset para nuestro Presidente. Le ha impedido aumentar el Gasto Público y le ha obligado a tomar una buena dosis de realidad, la que ya están tomando desde hace mucho tiempo millones de parados que él consideraba algo pasajero en vez de entender que es el agónico grito de un país que tiene mucho que cambiar si quiere no ya regresar al nivel inmediatamente anterior de prosperidad, sino simplemente no caer en un agujero negro que dure una o dos generaciones y muchas legislaturas gobierne quien gobierne.

Quién nos iba a decir que los que nos consideramos liberales tendríamos algo que agradecerle a Obama. Y aunque las medidas no dejan de ser parches insuficientes, dejan abierta la puerta a que muchos empiecen a ver que esto de la crisis va más en serio de lo que pensaban.

Y menos mal que aunque no tenemos a una Thatcher, nos queda una Merkel.


-Ángela, ¿tú lo ves tan negro como yo?
-Ya lo creo. Como no espabiles, los billetes de 20 euros no van a servir ni pa envolver castañas.





Coda: He leído a algunos articulistas y blogueros que se alegran del mal trago que supone para Zapatero reconocer implícitamente con sus recortes, que llevaba años equivocado. Yo no me alegro. Sé que esa humillación provocará una ira de ZP que pronto veremos (que se preparen los del PP con el tema Gürtel y otros que les van a empezar a sacar) y que significará una subida de la tensión social para despistar de las medidas económicas. No me alegro de que ZP lo pase mal porque sigue teniendo la sartén por el mango y no es de los que dimite o adelanta elecciones, al revés, precisamente ahora es más complicado que las adelante. Cuanto más humillado se sienta (y apuesto por su rostro el otro día en el Congreso, que se siente muy humillado) más brutal será su rencor.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Zapatero esgrime un interés general de quita y pon.

Ahora resulta que el motivo por el que España muestra una servil impotencia ante los insultantes desplantes de la teocracia marroquí es el interés general.

De todos sabemos que una de las características inherentes a todo político -especialmente los socialistas- consiste en confundir e intercambiar sus intereses particulares y partidistas con los de la nación que gobierna o aspira a gobernar. No sorprende esta conducta en nuestra fauna política y menos en alguien como nuestro actual Presidente.

Pero este interés general de quita y pon, no por ser previsible debe de ser menos señalado, si no, correríamos el riesgo de que la infamia permanente supusiera la impunidad continuada.

Curioso que el interés general de España (llevarse bien con los países vecinos... ¿cómo con Argelia?) suponga, por lo que parece, la muerte de Aminatu Haidar. Estoy rotundamente en contra de las huelgas de hambre, pero quiero señalar que si para Zapatero, "el interés general" supone el deceso de una persona, ¿por qué se ha pagado a los piratas somalíes a sabiendas de que eso potenciará futuros secuestros con piratas más decididos y mejor armados?



Todo intelecto acaba encontrando su expresión estética más precisa.




Sí, es un caso extremo, como extremo es el de Haidar.

¿Acaso no es también de interés general el cumplimiento de los Derechos Humanos incluso aunque alguno de nuestros vecinos se moleste por ello?
¿Acaso no es de interés genera l-por poner un ejemplo- que se sepa toda la verdad sobre el chivatazo a e.t.a.?
¿Acaso no es de interés general que los derechos fundamentales de los internautas no sean sojuzgados al interés muy particular de algunos miembros (los más vagos y menos talentosos) de determinada industria devenida en grupo de presión?
¿Acaso no es de interés general que prevalezca la Constitución sobre un Estatuto de Autonomía porque de lo contrario la primera será derogada de facto?
¿Acaso la postura de Zapatero sobre Palestina e Israel no es contradictoria (según su propio credo ideológico) con la que mantiene sobre el Sáhara y Marruecos?

Ni siquiera es capaz de ser coherente con su propia amalgama de prejuicios.