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domingo, 5 de septiembre de 2010

Memoria, Dignidad, Justicia.

Hoy es el día de recordar que son casi mil los asesinados.

Hoy es el día para no olvidar que son millares los heridos (física y psicológicamente).

Hoy es el día para tener en cuenta que decenas de miles han sido y son amenazados directos.

Hoy es el día para valorar que más de doscientos mil han tenido que exiliarse de su propia tierra.

Hoy es el día de volver a decir que la extorsión generalizada ha sido la norma.

Hoy es el día de rememorar que todo un país y los derechos a la vida y a la libertad de quienes lo habitan, no pueden depender de la graciosa voluntad de una pandilla de asesinos.

Hoy es el día de acordarse de las masacres de Hipercor y de la casa cuartel de Vic.


Hoy es el día de volver a sentir que todos somos Miguel Ángel.






Hoy es el día en que decimos con firmeza que no nos olvidamos de las torturas a Juan Antonio Ortega Lara.





Hoy es el día en que debemos dejar claro que sabemos que las serpientes nunca dejan de serlo.

Hoy es el día en el que la Memoria debe ser nuestra guía para que podamos mantenernos en la búsqueda de la Dignidad, que será la única senda para llegar a la Justicia.


Hoy es el día.

Y mañana; y mañana; y mañana.

Porque algunas cosas son demasiado importantes como para sólo acordarse cuando hay un cadáver reciente.


Ellos no han cambiado y tienen las cosas claras. ¿Y nosotros?


"Me encanta ver las caras desencajadas de los familiares en los funerales. Aquí, en la cárcel, sus lloros son nuestras sonrisas y acabaremos a carcajada limpia. Esta última acción de Sevilla ha sido perfecta; con ella, ya he comido para todo el mes."


(Iñaki de Juana Chaos, miembro de eta, recordando el asesinato del matrimonio Becerril).

sábado, 27 de marzo de 2010

Lo que de verdad importa: urge solicitar al Parlamento que declare la imposibilidad de negociar con los asesinos

En la pasada legislatura y siguiendo una agenda que por entonces se sospechaba, pero hoy se sabe que estaba minuciosamente premeditada por la banda asesina e.t.a. y el PSOE, el Parlamento aprobó una declaración autorizando al Gobierno a iniciar contactos con los terroristas.

Realmente tan declaración era papel mojado en cuanto a su valor declarativo formal, pues los contactos eran previos incluso al retorno del PSOE al Gobierno, por lo que en cuanto Rodríguez Zapatero asumió su cargo de Presidente, los contactos e.t.a. - Gobierno de España fueron automáticos sin autorización previa del Parlamento.

El PSOE deseaba dotar de sustento democrático la negociación en curso y de paso hacer el paripé para que sus votantes menos entreguistas al nacionalismo violento fueran aceptando la evidente sintonía entre socialismo y "nacionalismo violento".

El Parlamento dando permiso al Gobierno, como si España fuera un país donde funcionara la separación de poderes y el Congreso de los Diputados no fuera el correveidile del Ejecutivo gracias a la partitocracia.




Ahora, se hace imprescindible que el único partido que aspira a ser alternativa de Gobierno (el PP) o el único que hace labores de oposición (UPyD) soliciten que el mismo Parlamento revoque aquel permiso. Y no sólo eso, es necesario ir más lejos y promover una declaración donde se niegue la posibilidad al Gobierno de negociar con asesinos organizados.

Evidentemente, la propuesta no saldrá adelante (de hecho, una similar ya fue torpedeada tras las pasadas elecciones) pero al menos el PSOE y otros se verán obligados a retratarse y de negarse a aprobar la moción, el coste político y electoral puede dificultar la repetición de esa ominosa negociación.

La actual democracia española da muy pocos instrumentos para la defensa y promoción de un modo ético de gobernar. Los pocos que aún quedan, deben ser exprimidos al máximo aunque por lo general lo único que logren sea revuelo mediático y quizá alguna influencia electoral, pero ¿acaso hay algo que les importe más a los políticos que padecemos?

Además, la eventual prohibición del Parlamento tendría la posibilidad de ser mucho más sólida si aconteciera un improbable cambio de Gobierno, para que el PP no volviera a cometer el que fue el peor error de Aznar en sus 8 años de presidencia. Fue ese error el que dio alas a Zapatero y le permitió acusar al PP de querer sabotear "la oportunidad de paz", identificando el proceso negociador PSOE-e.t.a. con lo sucedido en la primera legislatura de Aznar. No hay que restar ni un ápice de responsabilidad a ZP, pero hay que dejar bien claro que el PP se lo puso fácil o al menos no lo hizo todo lo bien que hubiera podido para evitar los tejemanejes del Presidente actual.

Porque no fue el PP, sino la presión social de gran parte del pueblo español (para quienes el PP fue más un inconveniente que una ayuda) quienes lograron desbaratar el proceso de negociación logrando que parte de electorado socialista se sintiera incómodo con las continuas cesiones y carantoñas de ZP al mal llamado "entorno abertzale", que no es más que la periferia del asesinato como instrumento de presión.

El coste electoral analizado por los estrategas del PSOE fue lo que detuvo la sangría de cesiones del Gobierno, que curiosamente mezclaba de una manera increíble la vileza y la ingenuidad. La ingenuidad por creer que e.t.a. acabaría renunciando al todo para conformarse con un casi todo humillante para España y la vileza por la frialdad de la traición sistemática a la democracia, sus propios miembros del PSOE asesinados, incluidos.

En esta legislatura, las cuestiones económicas son las preponderantes. Pero hay temas aún más importantes. Por lo que a mí respecta, prefiero una crisis de cinco años que una nueva negociación con e.t.a. Total, la primera es inevitable y la segunda depende de cada uno de los ciudadanos, ya que ningún partido político nos puede salvar de ella.

viernes, 20 de noviembre de 2009

El "caso Alakrana" y el de Miguel Ángel Blanco: los principios están para algo.

A finales de la década pasada, la banda asesina e.t.a. secuestró a un concejal del PP de Ermua y le dio al Gobierno y a la sociedad española un macabro ultimatum: "O hacéis lo que digo o asesino al secuestrado; los responsables de la muerte seréis vosotros, no yo".

Apenas recuerdo voces sugiriendo que España se arrodillara y quienes lo decían lo hacían con la boca chica, reconociendo implícitamente lo miserable de su postura e intentando camuflarla, alegando que el proceso negociador siempre sería posterior a la liberación del secuestrado.

Poco más de una década después, la sociedad española ha cambiado. Como dijo Neruda, "nosotros, los de antes, ya no somos los mismos". Si hoy en día España se viera en una situación similar, lo que obligaría al Gobierno a no ceder no serían sus convicciones ni las de la sociedad gobernada, sino el precedente de aquel Gobierno Aznar, el contraste innegable entre un Gobierno y otro. Aquellos tristes días de julio solemos recordarlos con lástima, pena y rabia. Pero existe un poso de innegable orgullo cívico. Por lo que fuimos, no por lo que somos.

¿Qué nos ha pasado desde entonces? ¿Qué fuerzas corruptoras han operado en la sociedad española para que en apenas una década mucha gente considere la cesión ante el terror como un signo de salud democrática?

La podredumbre moral ha avanzado en la gestión de los asuntos públicos a una velocidad muy superior a la observable en cualquier otro ámbito. Los primeros signos vinieron de donde siempre, de los nacionalistas mal llamados "moderados", quienes si pueden motejarse de tal modo es sólo porque otros correligionarios asesinan con sus propias manos. El surgimiento del espíritu de Ermua alarmó al PNV, quien veía en la sólida figura de Mayor Oreja y en los jóvenes del PP emuladores del también asesinado Gregorio Ordóñez (especialmente Carlos Iturgáiz y María San Gil) una alternativa real de gobierno en el País Vasco.


Siempre en nuestra memoria.



Se planificó el "Pacto deEstella-Lizarra", que sustituyó al de Ajuria-Enea. Se sustituía un pacto de todos los demócratas contra los asesinos por otro de todos los nacionalistas (asesinos incluidos) contra los no nacionalistas. Entre los primeros, se contaba con el muy apreciable apoyo de los tontos útiles de los comunistas. De aquellos polvos vinieron los lodos del Plan Ibarretxe, que han empantanado el progreso social, democrático y económico de Euskadi durante dos lustros. El que ahora el lehendakari sea un socialista con evidentes tintes nacionalistas es un fracaso menor para los peneuvistas. Lograron parte de lo que querían: María San Gil e Iturgáiz están desaparecidos de la escena y Mayor Oreja exiliado a Bruselas. El PP vasco de ahora dista mucho de aquel partido conjuntado en torno a principios.

Las cosas empeoraron con la elección de un medrador profesional como Secretario General del PSOE en el año dos mil. El virus de "todos los nacionalistas contra los no nacionalistas" arraigó fuertemente en Cataluña, con salvedad de algunos enfrentamientos con CiU, pero el despegue de ERC obligó a CiU a radicalizar su independentismo. El PSOE cambió de bando y se amplió el pacto de Lizarra con el Pacto del Tinell. Del de Ajuria-Enea al Tinell, la diferencia es la siguiente:

De estar todos los demócratas contra los asesinos, se pasó a estar todos (asesinos incluidos) contra el PP. La traición socialista se había consumado.

La labor de oposición de Zapatero fue envileciendo y enmarañando los principios democráticos. Ante el atentado islamista contra la Casa de España en Casablanca, la reacción de Zapatero fue decir que "Aznar había puesto en la primera línea de fuego a los españoles con su política internacional". Por primera vez en la retomada democracia española, un líder de la oposición responsabilizaba a la política gubernamental de un atentado brutal. La solución de Zapatero era, lisa y llanamente, hacer lo que los asesinos querían: cambiar la política del país.

Con este mensaje, se pintó una diana en la frente de todos los españoles. Las conversaciones en Perpignan entre el líder etarra y el vicepresidente de Cataluña (que en funciones era Presidente en aquel momento) fueron minimizadas por el PSOE por motivos electoralistas. Después, la catástrofe sin precedentes: el 11-M, la artera y repugnante manipulación política por todos los bandos, la victoria del bando mediáticamente superior, la responsabilización al Gobierno de España de 192 asesinatos, la retirada inminente (y dudosamente legal, pues fue ordenada por un Ministro de Defensa que no había tomado posesión oficial de su cargo) de las tropas que realizaban labores humanitarias (que no de guerra, como sí hacen ahora en Afganistán) en Irak sencillamente porque eso era lo que se supone que querían los terroristas, la negociación con e.t.a. la calificación de atentados como accidentes (según Zapatero), la calificación de defensores y voceadores de los asesinos como "hombres de paz", la postración indisimulada a una filosofía utilitarista resumida en "si hacemos lo que nos piden, no nos matan, luego nosotros ganamos, no ellos", la afirmación de que en la lucha del Estado de Derecho contra el terrorismo "no puede haber vencedores ni vencidos", el ninguneo, desprecio, aislamiento y finalmente desactivación de los colectivos de víctimas del terrorismo, la oxidación de los mecanismos de control democráticos a la acción del Gobierno, la asunción como normal del conjunto de anormalidades que suponen el sometimiento de la Ley a la oportunidad política determinada por un Presidente ignorante y un partido sin principios pero con intereses de poder infinito, la aceptación por la oposición de la finiquitación de la poca separación de poderes que nos quedaba...

Ha sido una década espantosa. Somos una sociedad sin principios, derrotada y que va diciendo a quienes nos odian que con sólo presionarnos un poco, cederemos. Si el Estado no sirve para algo tan básico como proteger a nuestros barcos pesqueros, ¿para que nos sirve? ¿Cómo podríamos enfrentar, por ejemplo, una segunda Marcha Verde esta vez hacia Ceuta y Melilla si Marruecos decide presionarnos para evitar tratar sus problemas internos? Con contumaz eficacia se ha ido acostumbrando a los españoles a que ceder ante el asesino es no sólo recomendable sino loable. Cualquier ciudadano español en cualquier lugar conflictivo del mundo lleva en la frente un boleto ganador. El mayor rescate pagado a cualesquiera piratas somalíes es el "nuestro". Se ha pagado sin pensar demasiado en la invitación que supone a la extensión del pirateo. Cualquier país con barcos en la zona, vuelve a mirar a España igual de mal que cuando salimos corriendo de Irak. Pero ellos pueden estar más tranquilos que nosotros. Todos los piratas somalíes saben qué nacionalidad tienen los barcos más fáciles y rentables de secuestrar.

Al final, resulta que no todo es utilitarismo. Y que hay derrotas que son victorias a largo plazo y aparentes soluciones que son condenas. Al final, va a resultar que tener principios sirve para algo.

domingo, 7 de diciembre de 2008

Manual de infamia política para después de un atentado.

Estimado político:

En este manual vas a ser ilustrado sobre cómo sobrellevar esos momentos incómodos después de una "acción armada de autodefensa" por parte de unos "activistas". Sé que es un incordio tener que acudir a funerales y dar la cara frente a las cámaras para decir lo mismo de siempre, pero piensa que España ¡perdón! el Estado español está mirando y toda oportunidad es buena para ganar unos votos o al menos, no perderlos.

1) La primera lección es estética: Debes ensayar ante el espejo un gesto contrito y apenado. Eso sí, contenido, sin exageraciones. Este manual sugiere estirar hacia abajo las comisuras de los labios y meter barbilla, pero lo más importante es siempre fruncir el ceño, si es posible, haz que aparezcan bien visibles unas arrugas verticales en el entrecejo. La gente pensará que estás enfadado con los activistas y que pueden confiar en ti para llevarles ante la Justicia.

Si no logras dominar este gesto ya sea por torpeza, por falta de entrenamiento o por tu fisonomía facial, es inexcusable que abras mucho los ojos y eleves las cejas para ayudar a arrugar la frente. La finalidad es que aparezcan numerosos surcos horizontales en tu frente que transmitirán preocupación. El Ministro del Interior es un consumado especialista en este gesto.

2) La segunda lección consiste en la interacción con los demás: Puedes entrenar ante un espejo el movimiento del apretón de manos que le vas a dar a los familiares del fallecido. Recomendamos que dicho apretón lo acompañes posando tu mano libre sobre el hombro del familiar en cuestión. Eso transmite cercanía. Si la persona doliente es mujer, tienes que darle dos besos sin posar los labios, sólo rozando la mejilla ajena con la tuya. No hables más que lo imprescindible. Cuanto más digas, más posibilidades de parecer charlatán. El pésame clásico es suficiente, bien acompañado del apretón en el hombro o brazo. Recuerda tras hablar apretar los labios, eso suele transmitir determinación. Mientras des el pésame no frunzas el ceño, no sea que piensen que encima estás enfadado con los familiares. Es mucho mejor emplear el segundo gesto, el de arrugamiento frontal.

3) Siguiendo con la interacción con los demás, debemos referirnos a la interacción con el resto de políticos y autoridades. Los apretones de manos han de ser firmes, las conversaciones cortas y siempre previsibles:

-Lamento volver a verle en esta situación sr. "X" // -Esperemos que sea la última vez que nos vemos en un acto semejante. // -Ahora más que nunca debemos colaborar.

Realmente esta es la parte más sencilla de nuestro manual, porque aunque la olvides, los demás políticos te la recordarán en cuanto se dirijan a ti.

4) Las declaraciones públicas. He aquí el meollo de la cuestión porque es lo que todo el mundo va a comentar y tus críticos esperan cualquier desliz para ponerte a caldo. Debes decir lo que quiere oír la gente. Resulta que el populacho tiene la visceral costumbre de molestarse cuando ven a una persona tirada en la acera con el cráneo reventado. Así que tú, que eres mucho más cerebral, debes apaciguar a la plebe diciendo que el terrorismo nunca logrará nada.

Da igual que tú hayas pactado con ellos y forzado a la Fiscalía a pedir las penas mínimas durante el periodo de negociación. Da igual que te reunieras con ellos mientras estabas en la oposición proponiendo pactos antiterroristas al gobierno anterior. Ahora toca decir que les meterás a todos en la cárcel, que les perseguirás hasta el fin de los tiempos y los confines del planeta y que jámás negociarás. Recomendamos que no te enredes en disquisiciones dialécticas sobre si la acción armada de los activistas patriotas ha sido un accidente o un atentado, porque el pueblo llano, siempre grosero e iletrado, no va a entender adecuadamente la riqueza de tus matices lingüísticos y los fachas aprovecharán para criticarte (no saben hacer otra cosa).

Obviamente, todo esto es lo procedente mientras aún esté caliente el cadáver (al menos, en la corta memoria de la opinión pública). Una vez que la plebe se preocupe de nuevo de la jornada de liga, los últimos escándalos de la prensa rosa y demás cuestiones verdaderamente relevantes, todas estas normas puedes (y debes) olvidarlas hasta la próxima acción armada con resultados colaterales de fallecimiento. Usando estas normas tras esos fallecimientos desafortunados y olvidándolas poco después, demostrarás una gran capacidad de adaptación a los acontecimientos, lo que llaman "cintura política". Recuerda que eres alguien demasiado profesional como político como para encadenarte a esos grilletes llamados "principios".

viernes, 5 de diciembre de 2008

¿Cómo contaría un proetarra el atentado a su hijo?

"-Papá, han matado a un abuelito en Azpeitia...

-¿A quién le has escuchado decir eso?

-Lo han dicho en la tele.

-A ver si tienes más cuidado con las teles que ves, que te meten mierda en la cabeza. Lo que ha pasado en Azpeitia, hijo mío, es la expresión de un conflicto histórico, la cara amarga de la defensa desesperada que los oprimidos tienen que oponer a los invasores. Aún eres muy niño para entenderlo bien, pero ya te lo enseñarán en la escuela.

-Entonces...

-Entonces, las cosas no son tan fáciles. Las cosas no son blancas o negras, sino que hay muchos grises. Y hablando de que hay muchos grises, eso es lo que había con Franco, muchos "grises". Lo que pasa es que no ha dejado de haberlos; los hay por todas partes, pero ahora van vestidos de muchos colores.
Verás, hijo, que muera un hombre no es algo alegre, pero lo verdaderamente triste es que aplasten un pueblo. Eso sí que lo cambia todo.

-¿Qué es lo que cambia?

-Todo. Hace que nada sea lo mismo. La tele que habrás visto pondrá de malos a los jóvenes que ayer en Azpeitia se vieron obligados a expresarse con una acción armada. Pero no olvides que lo hacen por un bien mayor que es el del pueblo vasco, que como es un bien colectivo, merece sacrificios individuales.

-¿Cómo el del abuelito que mataron?

-No, no me refiero exactamente a esos sacrificios. Me refiero al sacrificio de esos jóvenes que escogen una vida de lucha por su pueblo y se sacrifican para traernos la libertad. Podrían vivir con normalidad, pero no. Se atreven a encararse con un todopoderoso capitalista siendo sólo dos contra él y le dejan las cosas claras. Si algún día eres plenamente libre, hijo mío, se lo deberás a gente como ellos.

-Entonces, ¿el abuelito era malo?

-Pues fíjate que era un explotador: más de 380 personas explotadas por él y obligadas a colaborar con un proceso de colonización y deseuskaldunización como es eso de la "Y" vasca... cuando de todos es sabido que el euskera no tiene "ys" griegas... Loyola es "Loiola", Idoya es "Idoia"... Eso no te lo dicen en la tele, claro, lo de que llamar a eso "y griega" es en realidad atentar contra nuestra identidad. ¡¡¡Eso sí que es un atentado!!!

-O sea, que los que dispararon eran los buenos.

-Ellos no dispararon por su voluntad, recuerda, sino porque se vieron obligados debido a una situación de conflicto, a un sometimiento de su tierra y sus vecinos por un agresor extranjero. La violencia previa obliga a hacer cosas que cogidas fuera de contexto parecen dudosas, aunque en realidad sean heroicidades. Y no olvides que esos jóvenes luchan por el obrero y que seguramente sean gente muy culta y muy preparada. Seguro que han leído "El Capital" de Marx, ¡los tres tomos, fijo!
Luchan por una Euskal Herria libre y socialista. ¿Qué más se les puede pedir?

-Papá... ¿crees que yo podré llegar a ser como ellos?

-Pues hijo, no lo sé, porque es una vida muy dura; no como la de ese explotador al que ahora nos quieren pintar como a un tipo majete cuando llevaba toda la vida desangrando a obreros y enriqueciéndose con las plusvalías de sus esclavos asalariados.

Pero no hace falta que seas como esos jóvenes, hijo mío. Ellos hacen una labor muy importante, pero nosotros hacemos otra no menos relevante comprendiéndolos y arropando sus actos. Y si logramos que nuestros enemigos piensen que jamás podrán vencernos sin darnos al menos parte de razón, algún día cercano, toda esta tierra será de gente como nosotros."






(Descanse en paz Ignacio Uría y que nosotros no demos descanso ni a sus asesinos ni a quienes les apoyan.)